21 de enero de 2014

Rise up


Ayer retrocedimos cuarenta años en el tiempo.

Luchamos por unos ideales que aparentemente estaban claros.
Luchamos, porque confiamos en las personas que nos tendieron la democracia, y sin embargo nos ataron con esposas a un barril autocrático que nos sume en las tinieblas del fondo marino.
La humanidad retrocedió en la evolución cuando el camarada se enfrentaba contra el camarada, y reprimía ferreamente la libertad de expresión;cuando dejamos de apoyarnos entre el bajo y el medio, entre el que usa las esposas y el que usa el agua contra el fuego...en vez de combatir juntos contra un único enemigo.
Retrocedió la evolución por que la verdad ya no tiene valor y la justicia se ha impuesto un precio.
El que carece de papel-no tiene dignidad, no tiene ya salud. La boca de las mujeres ha vuelto a ser cosida y su intimidad es la decisión de todos. Sexo débil, dicen.
Hemos vuelto a ver pasear por la misma calle a Chanel y a una manta de cartón.
Ya no somos nadie a la vez que todo lo somos.
Para ellos somos un medio, un mero medio al que llegar a su fin, cuando otros no llegan ni a fin de día.
Hemos retrocedido en el tiempo.

Como antaño nos dejamos intimidar, pisotear, obligarnos a.
Volvemos a ser unos críos para ellos, con una hora de llegada determinada y silencio con las palabras que se salgan del marco establecido.
Ayer, nos dejamos vencer, mientras ellos salen en la caja mágica alegando que estamos saliendo de la mierda, cuando en la cima están ellos asegurándose de no pisarla, hundiéndonos cada vez más hondo.
Nos han vencido.
¿Nos han vencido?
No...
A lo lejos, en la noche, como el eco de un murmuro,
como una bomba estallada en tierra nazi por los aliados
una ráfaga de luz brillante vista desde el cielo
una estrella en la tierra diciendo un leve "booom".... y a los cinco kilómetros otro eco de la misma, ¡y a los veinte un eco de las dos precedentes!, ¡¡y a los ciento veinte un eco más agudo de las tantas anteriores!!
Seremos el pueblo despertando, alzando nuestra voz, el puño en alto con granadas de rabia en el otro.
Será el gigante a pie yendo, con paso firme y decidido, a saldar cuenta con aquellos que durante años nos han reprimido.
No tendremos papeles, pero tendremos ideales
no tendremos comida, pero saciaremos la sed de justicia
tendremos la boca cosida, pero fuertes serán los golpes.
Después de aquella noche, jamás diréis que son el sexo débil.
Tengo fé atea en el nuestro ser humano. Será el día y dará el golpe el cual nadie habrá vaticinado. No será de dios, el azote será del pueblo.
Sé que llegará el día, por que aun no nos han vencido.


19 de enero de 2014

Bad boys, bad boys

"Las chicas prefieren a los chicos malos".
Dicho siempre por chicos buenos y la mayoría de las chicas. Bueno, es verdad. Cada chica quiere a su chico malo,¿ quién nunca ha fantaseado acerca de la típica escena del cachas ligón bajando de la moto agarrándote por la cintura y besándote con fuerza enfrente de las emobadas miradas del resto de tus amigas a la vez que se les cae la baba...? Si, suena a cliché, de risa, de americanada de los noventa, pero chicas, es así. Y es por una simple razón, el chico malo es la personificación de la libertad, de un alma salvaje, tan salvaje como un corcel indomable al cual, el vaquero quiere montar a toda costa y demostrar su valía. Así es como vemos a los "chicos malos", libres seres vagando y destruyendo corazones con solo un guiño, y tenemos una impetuosa necesidad, diría que innata para la mayoría de las hembras, de intentar domarles haciéndoles suyos y luego pasearles como trofeos personales diciendo, si, es mio, domesticado. Y sentirse orgullosas. 
Pues sois inmaduras y caprichosas, mujercitas mías que intentáis esto. Deseáis domar a un león para que se comporte como un gatito y acabará por arañaros más que la simple piel. La libertad es soledad y el ser humano por naturaleza no puede vivir solo, solo cabe dar tiempo al león jóven e inexperto que se quiere quedar con la manada de hembras más "guapas", a que el tiempo le madure y la sabiduría venga a él, entonces, y solo entonces, él mismo vendrá a vosotras con la cabeza gacha pidiendo un poco de cobijo bajo vuestros delicados y cariñosos brazos. 
Si os merece la pena, esperad a que se sacie, pero nunca os apropiéis de algo que no os pertenece, vosotras mismas seréis las que saldréis perdiendo.

13 de diciembre de 2013

Joy, grace, youth

Un brazo la rodea desde la espalda hasta el finito del ombligo. Las piernas se entrelazan formando un peligroso nudo de caricias. Siente el aliento en la nuca y una mano desde el otro lado de la almohada quitando un mechón de pelo y pasando delicadamente las yemas de los dedos desde la frente, por las rosadas mejillas y acabando por asentarse en el pecho. El corazón aminora la marcha y se asienta a un ritmo que va a la par con el suyo. La brisa avanza lenta entre las cortinas y arrulla los cuerpos recostados. Por las pequeñas fisuras de tela asoman tímidamente los primeros rayos de sol. 
Todo está tranquilo, calmado, se oye afuera la vida, cómo va despertando, pero mientras, en su refugio particular hecho de blancas sabanas, solo se oyen dos latidos, se dibujan dos sonrisas. Están en su planeta, abastecidos de besos, regados por el goce y cuyo sol principal es la mirada en la cual ella se pierde cada noche y la luna, con la que despierta en cada amanecer.

10 de diciembre de 2013

Feeling good

No está mal sentir cómo te abandona el agónico sentimiento para dar cobijo de nuevo a las eternas causantes del cosquilleo "estomacal". Sabiendo que ya no es un absurdo para siempre, sino algo temporal, pero ya es un pequeño rayo de luz que empieza a socavar gratamente mi interior. Aquello que parecía inalcanzable e irrealizable empieza a tomar nueva forma en mi mente y las cadenas de una nueva esperanza pasada, hace tiempo que se han ido aflojando hasta casi su total destrucción.
El camino aún es largo, pero complace saber que al menos ya es un camino nuevo, sin pasos ajenos, sin huellas pisadas dos veces, sin sombríos bosques de arboles anclados en tierra de rencor, con raíces sucumbidas en nostálgicos recuerdos de ingenuidad e inmadurez.
No es un nuevo amanecer, pues el día trae consigo los problemas, sino un nuevo atardecer, donde todos los problemas mundanos se recuestan y el bullicio mañanero se convierte en calma y ganas de vivir. Es una nueva noche, una nueva luna llena... y me siento bien.


3 de diciembre de 2013

Que si...

Si muero hoy quiero que sepas,
que vivir la vida es un regalo
no es una mera frase hecha con letras,
es la mejor experiencia que tendrá el ser humano.

Verás, te explico el porqué, brevemente 
quiero que por ti mismo, sepas el resto.

Para empezar tu traje, el cuerpo humano
sin duda, lo más misterioso que jamás llevarás puesto.
La piel, con caricias, estimulará tu sonrisa;
el oído, con música, estremecerá tu cuerpo, erizando tu sentimiento;
la lengua, con comida, en tu boca provocará un auténtico orgasmo 
                                                y... ¿un orgasmo?
lo sabrás cuando llegues, para esto no hay prisa.
Pero ne te avergüences cuando te enteres
es algo mágico, si lo tienes con aquel a quién quieres.
Y hablando de querer, no intentes comprenderlo
el amor es libre, caprichoso, jodido e infiel,
te corroe por dentro dejando ilusiones.
Te hablarán de Romeo & Juliett,
pero en la vida real, más que de furtivas escapadas,
                                  te llenarás de decepciones.
Mas no decaigas en el intento, puesto que un día llegará
pura y fiel tu otra alma
con la que todo más fácil, en tu camino será
Escasas advertencias me quedan por darte,
lucha, rebelate, no cedas jamás.
Vive tu manera de cómo quieres vivir la vida,
rendirse es un error, rendirse equivale a la muerte prematura,
no te sometas a nada, las reglas son tretas
un disfraz, que en verdad camufla una dictadura.

Lee, viaja, aprende, curiosea, descubre, indaga, ama; PONTE METAS.

Que si muero hoy... todo esto quiero que sepas,
un prefacio frágil, previa tu venida.

Aprovecha, aprovecha, no estés equivocado
si la pifias una vez, no habrá otra salida
y tomar un mal camino, una noche te llevará
                               a escribir sin ver cabida,
que si muero hoy... mozo, solo hay una vida.


28 de noviembre de 2013

NV

Llueve. Me despierto a las seis y media de la mañana. Noviembre. En media hora amanece. El frío escarcha los cristales y el cielo desaparece bajo la neblina. La calle está tranquila, iluminada por un escaso sol aún naciente, apacible la calle. La casa está en silencio, por fin serena. Lo que me despierta es una música, lenta, suave, sutil, acompasada al leve latido de mi corazón mañanero. Bajo las mantas es un mundo aparte, caliente, tan caliente que no te deja salir al vasto frío. No hay otra manera de la que quisiese pasar el resto del día, del brazo en mi cama con mi egoísmo, afable, una taza que me caliente las manos y esa preciosa melodía calmando el cuarto. Llega noviembre y solo quiero el frío, la escarcha, dias semioscuros, noches blancas y mi burbuja inquebrantable.

9 de octubre de 2013

Remember, remember the fifth of November...

Definitivamente la sociedad está corrompida.
Nos tragamos a palo seco todo lo que nos escupen por la televisión y dudamos de los escritos antiguos por que ciertas personas nos dicen que no son así, que la mentalidad ha cambiado y no debemos ceñirnos a la divagación de un mundo perfecto escrito por cuatro mojigatos. Y nos lo dicen las mismas personas que nos ofrecen la alternativa mentalidad que.... no ha cambiado en si, sino que nosotros la fuimos cambiando a nuestro antojo.
La tecnología manda, la comodidad reina y el caos hace tiempo que tomó control de nuestros actos.
¿Porqué permitimos todo esto? ¿Acaso la humanidad no se ha desmoronado demasiadas veces como para que aprendamos? Más que dicho, esto tiene que ser ya una Ley, el ser humano siempre se tropieza tres veces con la misma piedra. Siempre lo hará. Y la naturaleza lo seguirá permitiendo. Es un experimento que hace con nosotros para ver hacia donde vamos, dónde estará el límite...cuándo nos daremos cuenta. Y no nos la damos.
La naturaleza nos ha regalado mentes privilegiadas que no deben de omitirse en ningún caso, no deben olvidarse, nos las ha regalado para que tomemos conciencia de que aquí, no mandamos.
La evolución no siempre va a mejor, y lo que tiene que ayudarnos a acortar distancias, está sustituyendo a seres humanos.
Nunca me cansaré de repetirlo. Coge un libro, vete a mirar el mundo que te rodea, cállate, escucha, mira y sobre todo; Piensa.

10 de septiembre de 2013

No one of us knew that...

¿Sientes cómo caen las gotas? Retumban en el silencio de una bañera medio vacía y hacen eco por el resto del cuarto. Una resbala por mi pierna y cae de nuevo en el agua.
Son las últimas afortunadas de tocar mi piel antes de que me marche. Antes de que todo se vaya por el desagüe. 
Te miro por el espejo, y él guarda el último reflejo que verás de mi. Y ninguno de los dos lo sabe.
Mi último beso... siempre será tuyo, pero los siguientes, ya no te pertenecerán.

No eres tú. Tampoco soy yo. Ni este año, ni esta ciudad. La fortuna inventa nuestra vida y el destino las escribe en su papiro, y bien caprichoso que es, pues si no quiere juntarnos, no lo haremos ni en esta vida ni después. Fueron muchos los intentos y escasas las victorias. No tiene que ser así y no va a ser así, por mucho que de noche solo hable a mi almohada de ti. 

¿Sientes cómo caen las gotas? Soy yo, siempre estaré ahí, siempre cuando te sientes allí, la última vez que resbalaste por mi piel y mi reflejo estuvo cerca de ti.

7 de agosto de 2013

Shadows, again

Como oí en una película hace tiempo, todos compartimos el mismo destino, la muerte, algo macabro pero tristemente cierto.


La visión de la muerte ha cambiado durante nuestra existencia, desde los paleolíticos que a duras penas tendrían conocimiento de causa del porqué sus semejantes dejaban de respirar, pasando por el pensamiento filosófico griego, la creencia en la vida después de la muerte de los grandes egipcios, hasta el día de hoy. Has estudiado todos y cada uno de ellos, te han ofrecido en bandeja de plata sus teorías kantianas, epicúreas... Sin embargo, nadie te ha enseñado como enfrentarse a la muerte real.

Tantas clases lógicas al fin y al acabo, solo sirven de ayuda para que divagues en tu mente sobria, lo que divagarias estando hasta los huesos de marihuana o éxtasis. A ninguno de nosotros nos han enseñado cómo plantarle cara a nuestro destino en común, cuando viene a quitarte antes de tiempo aquellos que más falta te hacen. Me hubiese hecho más bien una clase psicológica, que cualquier matemática. No nos preparan para el mundo de hoy, que gira tan deprisa que hasta no tienes tiempo de atragantarte y ya te viene el cuarto bocado.
- Chicos, un día de estos, alguien de vuestro entorno morirá, es inevitable, pero superable. Hablemos de ello.
Pero es utópico. Nadie te daría una clase así, la muerte, el sexo, las drogas, los sobornos, la mentira... son temas tabú que todos esquivan "diplomaticamente" dándonos gilipolleces en formas de suficientes y sobresalientes.
A veces me preguntan si estoy loca o tengo una vida de mierda por hablar y escribir tanto acerca de la muerte. Nada de eso. La simple razón es porque nadie habla de ello. Lo pintan tan bonito, amor, felicidad, amistad, ropa, comida, que a veces nos olvidamos de la fugacidad de todo esto. Bill Gates dijo, "dejemos de vivir como si fuésemos a vivir 500 años". La ambigüedad de la frase se puede tornar en cualquier dirección que desees,medio ambiente, vida, muerte, pero el mensaje es el mismo.
Que tire la primera piedra aquel que jamás se haya acojonado con la idea de no volver a existir jamás. Leyendo por blogs he visto a gente que realmente esta idea les aterra y no pueden casi vivir con normalidad. Y si hubiesen tenido a alguien que simplemente les explicase que, cuando te mueras, ya no serás consciente de la muerte, del vacío, porque no sentirás nada, y atormentarse con la idea no lleva a ningún lado, probablemente, esto no pasaría.
Solo una cosa es importante, lidiar con el momento inevitable mientras construyes tu tragicomedia de 90 años, en los mejores casos.

4 de marzo de 2013

Hell fires

Despertarte horrorizada con la idea de que aun sigues enganchada a él como una droga, aunque sea mentalmente. Tratar de todas las maneras de sustituir algo insustituible.

Pero peor es la idea de saber que nunca volverás a ello. Porque no puedes, porque no quieres, porque duele demasiado y ya han sido excesivos los intentos.

Pero de todo, de todo, la peor idea es saber que quieres el que hubo, no el que es ahora.

Y no hay manera de remedio de este sentimiento bipolar, que te consume desde que te levantas y por la noche no deja conciliarte el sueño.

Porque no hay remedio posible. Mientras haya el mínimo recuerdo, no hay salvación.

20 de diciembre de 2012

Vitalichka.

La balanza de la mujer de la justicia hace mucho que se rompió. 
Dios hace tiempo que dejó de creer en si mismo.

Gira todo entorno a sí, gira rápido y solo quieres dar un grito para que rebaje la velocidad.

Absolutamente todo queda en un tono absurdo y patético cuando no puedes llamar y quedar para hablar con aquel que quieres. Te rodeas de objetos inanimados que a tu lado están pero te aportan cero y lo único que deseas es pasar, aunque sea, un minuto con esa persona. 

Mi vida es tuya, mis objetos, mi dinero, mi voluntad, mi ser. Hago el pacto con el diablo mismo, pero dejadme estar con él. No me quitéis lo único sagrado que me queda. Mi mitad. 

Es querer cuando lo único que importa es saber que está bien, por encima de todo, por encima de tu estúpida existencia egoísta. 

Mi vida, por su libertad. Quien lo quiera que la coja.


25 de octubre de 2012

Lost youth

Veo la música salir de madrugada y los jóvenes beberse la vitalidad. 
Las noches se hacen interminables, nos quedamos admirando las puestas y salidas de sol. Somos la fuerza, la luz, las ganas, la ambición, el deseo.
Nuestro haz aun está naciendo, vemos de lejos venir los surcos. Vemos de lejos aquellos años que están cercanos al fin. Lejos.
Sentimos la juventud infinita.

Pero¿que pasaría si te la quitan? Imagina que tu día está fichado, sentenciado, irrevocable. La idea de la pena de muerte, es estremecedora. Saber el día , la hora lugar exactos donde tú, dejarás de ser tú.
No será verdad, pero si lo piensas por un segundo, creeme, entenderás muchas cosas. Planteate hacer una última llamada, la última de tu vida. La última cena, las ultimas palabras, ver por última vez las caras de tus familiares. Es inquietante, pero a la vez muy revelador y necesario, sobre todo cuando no sabes qué hacer, ni cómo seguir y estas desconcertado y le ves inutilidad a todo. Aprovecha este sentimiento para sacarle todo el jugo a la juventud que tienes ahora, mientras que nadie pueda arrebatartela. 

Es algo poderoso.

 Esta juventud, de acciones indelebles, creativas. De vivencias utópicas. No sabíamos lo que teníamos hasta que se esfumó, como un parpadeo. Diremos.

24 de octubre de 2012

A love story She wrote


La culpa fue mía por encontrarte queriendo. Me enamoré sin quererlo. 
Supimos desde el principio que era una historia caduca con su final más próximo que la distancia al cielo. 
Seguimos engañando lo evidente y enmascarando la realidad con preciosas palabras y besos furtivos en la playa.
Me creí unos te quiero que jamás debieron existir.
Fue insano y una estupidez, pero en el amor no hay leyes ni reglas. 
Ahora el dolor es indudable y constante en cada minuto que pasa, reflejado en la evidencia de una sonrisa en las fotos a lo largo de estos años. Una sonrisa falsa, ficticia, irreal como el amor que construimos a base de mentiras y escapadas. 

Ya ni me quedan más lágrimas que derramar sobre la almohada cada noche. Condenada mente, que me envía los ratos agradables como una bala fugaz, que pasa rápido pero deja tras si una estela de colapso emocional.

Cuanto tiempo seguirá asi, no lo se. Duele, pero no es eterno, solo pasajero hasta que cicatrice del todo. Dale tiempo. Sonríe un poco más aunque sea falsamente.

15 de octubre de 2012

Destiny


Un pañuelo. Fue un pañuelo.

Puedo recordar que era un día de los que me gustaban. Cielo azul oscuro preparado para una tormenta colosal, el asfalto mojado y el viento escaso pero frío. 
Escuchando mi música favorita para este tipo de días , iba andando con mi gorro y bufanda hasta el cuello, en una mano, el móvil y en la otra un capuccino. El camino del parque parecía una alfombra amarilla, en los bancos era imposible sentarse, todos mojados. Para ser un domingo estaban tranquilas las calles.
Caminaba tan concentrada en esas hojas amarillas que ni repare en que había llegado al final del parque. Encontré un pequeño banco resguardado bajo un enorme castaño que apenas estaba mojado, me senté y vi en frente los ojos verdes más increíbles que jamás se me cruzaron. Tenía su pelo castaño revoltoso enredado en sus manos mientras lo apartaba hacia atrás. Fue cuando levantó la cabeza que pude verle. Tenia un vaso de café posado en el banco y mientras, leía un ejemplar de lo que me pareció ver historias de post guerra. Intenté hacer como que escribía con el móvil para no quedarme contemplándole con mi tonto estupor, pero cada minuto volvía la vista para poder mirarle.
 Sus manos eran perfectas, tan masculinas y bien cuidadas, un poco de barba como me gustaba, unos rasgos a lo garçon francés tipo Olivier. Nunca me había quedado tan embobada mirando a un hombre. De pronto sonrió mientras leía algo, y fue la sonrisa más perfecta que alguien, aun indirectamente, me haya brindado. En su bandolera, las iniciales de mi grupo favorito.  
Mientras imaginaba como sería ese chico extraño pero platónico, en su vida cotidiana , un niño que pasaba con la bicicleta, se cayó. Me levanté inmediatamente a ayudarle olvidándome del extraño sentado en el banco de enfrente. Al niño le sangraba la rodilla, miré en mi bolso pero no encontré ningún pañuelo, me giré para ver si había alguien cerca para pedírselo, y en cuanto alzo la vista, veo acercándose a ojos verdes con un pañuelo en la mano. Se lo coloca al niño en la rodilla y con una sonrisa me levanta la mirada y dice;

-A un parque hay que venir siempre preparada eh?.
Y todo esto mientras me guiñaba un ojo. 


Enrojecí desde la punta de mis pies hasta la punta de mis pelos, no conseguí articular palabra, ni un esbozo de sonrisa, absolutamente nada. Petrificada como una estatua me quedé allí hasta que llegó corriendo la madre del niño y mientras nos daba las gracias, cogí mi bolso y me largué de ahí tan rápido como pude. En aquel pequeño banco se quedó mi pobre capuccino helándose de frío y mi móvil.



El día empezó tormentoso en todos los sentidos. El viento y la lluvia golpeaban fuerte los cristales y mi novia golpeaba fuerte las puertas. No entendía que odiaba salir con los "finolis" de sus amigos, que me repateaban las entrañas cada vez que les oía hablar de Gant y Ralph Lauren como si fuesen sus dioses. Amainó la lluvia y mientras ella se duchaba, me vestí, cogí el último ejemplar que había salido de Evgeniy Zhinoev sobre la post guerra y me dirigí al parque.

Todos los bancos estaban mojados, menos uno al resguardo de un árbol, pero se había sentado una pareja asi que me acomodé en el de enfrente no sin antes ponerle un periódico debajo. Bebí un poco del café que compré y me puse a leer, para olvidar la voz chillona de la mujer que había dejado en casa. 


Después de dos capítulos, alcé la vista y vi que la pareja sentada enfrente ya no estaba, giré la cabeza y... la vi. La vi andando con la cabeza agachada. Iba mirando las hojas amarillas pisadas, levantó la vista y vio que había llegado casi al final del parque, divisó el banco enfrente de mi y se sentó. Tenía un encanto que en pocas chicas de por aquí puedes encontrar. Tan bonita con ese gorro que tapaba una preciosa melena dorada. Sus ojos enormes y castaños expresaban ya solos sin necesidad de ninguna sonrisa....y su sonrisa, que sonrisa, perfecta. Tan delicada, tan diminuta. Aun sin estar cerca de ella sentía su calor, esa positividad, solo con mirarla sonríes por la bella vista que te da. Miraba al libro haciendo que leía y no podía dejar de mirarla de reojo y sonreír. De repente, vi cómo enfrente de nosotros se caía un niño de la bicicleta , ella se levantó rauda para ayudarle. Qué ternura reflejaba . Advertí que buscaba un pañuelo, aproveché el momento y me levanté a darle uno que tenía por casualidad. 


Lo más "inteligente" que se me ocurrió para decirle y que se rompiera el hielo sin una forma brusca fue;


-A un parque hay que venir siempre preparada eh?.


Esperaba cualquier leve risa en su cara, pero bajó la cabeza y nada más vino la madre del niño agradeciéndonos haberle ayudado se fue corriendo. Yo me levanté y quise ir detrás de ella, cuando me fijé que se había dejado el móvil en el banco. Me acerqué, lo recogí y me fui caminando a casa, con la mente en las nubes.


Al llegar tuve la suerte de no encontrarla. Ni a ella ni ninguna de sus cosas. En una nota, escrita a mano decía; "Ya no te aguanto más. Llevo un mes pegandotela con Matt y eres tan estúpido que ni te has dado cuenta. Que te vaya todo bien, imbécil"

La verdad es que sí lo sabía. Pero hacía tres meses que había dejado de importarme, y la única razón por la que no la dejaba era porque así tenía a alguien para desahogarme sentimentalmente, cuando mi cuerpo lo requería. Suena muy machista y de típico cabrón, pero yo nunca la amé.
Me senté en el sofá con su móvil en la mano. Suerte que era un modelo antiguo y no tenía bloqueo. Me quedé un rato mirándolo sin saber si mirar dentro. Un poco solo. Fotos de animales, libros, naturaleza, arte... oh! por fin una foto suya. Estaba sonriendo, con una amiga, mirándome directamente con esos ojos. El rostro más perfecto y angelical que haya visto. Me tenía, sin duda, aquella chica desconocida del parque, me tenía. Empezó a sonar Talk Show Host, una de mis preferidas . La llamaban, el número de su casa. Lo cogí;

- ¿Diga?- Respondo yo

- ¿Como que diga?¿ Es mi telefóno y me respondes diga? Tú, seas quién seas más te vale...
Me hizo bastante gracia su reacción y empecé a reírme interrumpiéndola.

-Tranquila fierecilla, solo lo recogí como señuelo para así poder volver a verte. Además, no me engañas, vi el buen corazón que tenías al ayudar a ese niño.


Creo que fueron unos diez segundos, que a mi me parecieron diez minutos. Solo oía su respiración muy entrecortada y entre titubeos me contestó :


-Tú... ¿tú eres el chico del parque?

-Espero que recuerdes como soy cuando tenga que devolverte el móvil. A las siente  en el  Platza, el que hace esquina con la 55. No llegues tarde ¿eh?- Colgué el teléfono.

Tenía que conocerla. Hoy. Ya.





Llegué a casa aun con la mente en el parque. Me maldije durante todo el camino por ser tan mema. Me había hablado, quería romper el hielo, y yo como tonta me fui corriendo, debí parecerle una niñata inmadura. Lo que faltaba, el bendito móvil.

Llamé a mi número de teléfono desde el fijo de mi casa. No me lo puedo creer, primero la escapada a lo Novia a la fuga, ahora pierdo el móvil, con todas mis fotos, conversaciones, un día espléndido. 
Tardan en cogerlo y me pongo mas nerviosa de lo que ya estoy. Genial, una voz de chico, encima me dice "diga" como si el móvil fuese suyo. Con toda mi rabia acumulada le grito :

- ¿Como que diga? ¿Es mi teléfono y me respondes diga? Tú, seas quién seas más te vale..
Me interrumpe por que oigo cómo se está riendo. ¿Este chico está bien de la cabeza?

-Tranquila fierecilla, solo lo recogí como señuelo para así poder volver a verte. Además, no me engañas, vi el buen corazón que tenías al ayudar a ese niño.

El corazón se me paró, la sangre me subió a la cabeza, empecé a ver doble, no, triple, mi cabeza estaba a punto de estallar, respiraba como después de una maratón de cuarenta y cinco minutos. Esto era algo imposible. Ojos verdes. Esta vez no se como me salieron las palabras:

-... ¿tú eres el chico del parque?
-Espero que recuerdes como soy cuando tenga que devolverte el móvil. A las siente  en el  Platza, el que hace esquina con la 55. No llegues tarde ¿eh?-

Me quedé con el teléfono en la mano escuchando el pitido durante... ¿media hora, una hora quizás? No lo se, pero lo que me espabiló fue la colleja de mi hermana. Me dijo algo, cogió el teléfono y se fue. Me da todo igual, que se pare el mundo, que haya un cataclismo... No, espera, el cataclismo ya después de conocerle. Recordarle, dice. 
Me dice que espera que lo recuerde cómo era cuando lo único que veo delante de mí, mire por donde mire, es su cara.

6pm. ¿Una hora? ¡No me da tiempo ni de arreglarme!. Me maquillé como pude, me vestí lo primero que cogí en el armario y me precipité a toda leche a coger un autobús que me llevase a aquel encuentro. No sabía cómo recibirle, ignoraba ni de qué hablarle. Miedo a parecerle idiota... ¿idiota? Claro, salir corriendo después de que una persona te hable es totalmente de alguien inteligente. Céntrate y no digas bobadas, cuenta hasta cinco antes de soltar lo primero que se te pase por la cabeza, no le impresiones, es solo.... él. Preguntas tras preguntas, cómo se llamaría, qué edad tendría, viviría solo, si le gustaría el sushi. Pero qué estoy haciendo. Era la parada. Tardaría diez minutos en llegar al café y me quedaban once para las siete. No voy a llegar pronto, al menos a las 7.03.

Cuatro pasos contados y llegaría a la esquina. Mis piernas flaqueaban, tenía la boca reseca, ardía en calores pero llegué. Giré la esquina. Apoyado en la pared, por lo menos me sacaba una cabeza, volvía a entrelazar sus dedos en su cabello castaño y echárselo para atrás. Giró la cabeza, me sonrió y anduvo hacía mi con mi móvil en la mano. ¿Mi móvil? ¡Ah! ya me acuerdo, lo olvidé . Le brindé la sonrisa que no le di en el parque, con su voz grave y su boca perfecta me dijo;

- Que sepas que nunca llevo pañuelos conmigo, hoy lo cogí porque presentí que lo necesitaría.




Así empieza mi historia, por un pañuelo. Un misero, simple e insignificante pañuelo.

31 de agosto de 2012

seven million ways to live

No voy a decir que esto sea lo más fácil del mundo. No voy a mentir que nunca he llorado, que no he mentido solo para, vulgarmente decir, joderle. Esto no es cuestión de salir y buscar, ni de olvidar bebiendo, ni estando con otros, por despecho, solo. Aquí hay que asumir, llorar por las noches sola con tu almohada, odiándote por querer algo que todo tu corazón roto, repele con asco...  mas sobre todo, esto va de salir adelante. 
La resignación es la mejor medicina, te la tragas con el orgullo que te queda después de tantas decepciones y oportunidades. Aquí es cuestión de abrir los ojos y ver lo que eres, lo que tenias, lo que te hacía parecer que te merecías y lo que realmente te mereces. 
Cada uno lo asume a su manera, porque hay siete millones de maneras de asumirlo, de vivir con ello. Hay siete millones de maneras de hacer que duela. Lo peor de todo es que no es un dolor físico y no hay manera de lidiar con el. El tiempo pasa y el tiempo lo olvida, lo cura, reestablece las partes dañadas con otras personas que entran a formar parte de tu vida.

Si, hiciste mella, pero no la suficiente como para que me lo tome tan a pecho. Tranquilo, simplemente es la nocturnidad que nos vuele a todas melancólicas. Es solo un grito del alma en mitad de la noche, por la mañana habrá sanado y ni me acordare de tu nombre... cabe decir que lo voy olvidando. No, al fin y al acabo no hiciste la mella suficiente,perdona, no quisiste, que es diferente. Claro que las palabras hieren como puñales, pero es lo único que tenemos para hacernos daño, y para eso sabemos que tenemos la tirita del olvido y la indiferencia, y los rasguños desaparecen en segundos. No me importa, porque cada vez duele menos, y me río más, por ser tonta e ingenua. Una pequeña niña a la que embaucan con palabras bonitas y se cree el mundo si le dice que suyo es.

Pero es solo una zancadilla, y por nosotras, por todas las tontas que nos lo creímos todo, nos levantaremos, volveremos a calzarnos los rascacielos de la medianoche, nuestra sonrisa volverá a ser de carmín apasionado y andaremos con paso firme por el asfalto diurno abriéndonos camino entre el pasado y todo lo que a el se refiera. Porque tenemos millones de maneras de superarlo, porque nuestra sonrisa un día es lo que os mantuvo despierto y más sueños que seguiremos robando. Porque nosotras somos el mundo y ellos lo saben. Porque sin nosotras, estaríais perdidos. Por mi, por ti, por ella... hay siete millones de maneras de vivir, de lidiar con el dolor y ser feliz, solo encuentra la tuya.

12 de agosto de 2012

All

Pequeña mia, toma mi consejo, jamas te enamores; que no te llenen la cabeza de principes azules ni finales felices, que el amor, pequeña mia, es una droga que te va consumiendo poco a poco mientras nadas entre su mundo irreal de felicidad.

26 de abril de 2012

Overnight

Hoy voy a trasnochar. Tengo invitados durante toda la noche. En la terraza tengo a 1992, que con un gélido recuerdo fotográfico me recuerda mi nacimiento. Son las 12.
En la cocina tengo a 1999 que charla junto al 2000 y se cuentan el viaje en el avión por el que vieron a media Europa desnuda desde una ventana . Pasadas la 1am.
En el salón están sentados 2002 con un pequeño recuerdo en brazos, y bailando andan, desde el 2003 hasta el 2012 , imparables. Se acercan las 3am.
A mi lado están sentados mis recuerdos, mis metas, esperanzas, ilusiones y juntos andamos recordando con cierta sonrisa irónica como no llegaron a donde tenían que llegar.
Llamando a la puerta están los reproches y miedos, y no puedo dejarles entrar porque siempre amargan las fiestas. Pero ahí siguen, y no puedo mas que apartarles al fondo de mi mente. 
Una voz me llama de mi cubículo. Las 5 van pasando. Entro con paso vacilante y aquello se transforma en un jardín incandescente de flúor fucsia y verde entre niebla con olor a cereza. Aquello sería mi divina utopía de los ochenta. 
Se acercan las 6. Las actrices están flotado por el techo, deslizándose con parsimonia por las paredes doradas hasta el suelo de mármol. Pienso que son imaginaciones mías, pero no fue así cuando comprobé que me cogía de la mano y me llevaba al tiempo donde me imaginaba sobre un escenario, sonriendo con aquella gracia , intentando emular en vivo a las divas y leyendas del cine de la época dorada.
Van entrando pequeños rayos luminosos que se abren paso entre las rendijas de las cortinas, el canto matinal va haciéndose más evidente y la bruma trae lluvia.
Los parpados de unos se van abriendo y los de otros se van cerrando. Cada uno se va yendo a su lugar correspondiente y la mañana parece despejar las inseguridades y el recelo  que trajo consigo la noche.
Si trasnochar, que mejor, que en compañía de todo lo que ha estado siempre a tu lado.

19 de enero de 2012

Time Machine

Hace ya 117 años, Wells escribió sobre un echo inaudito hasta entonces, una máquina que nos pudiese transportar en el tiempo. Por aquel entonces, la gente no tenía ni idea de que, aun siendo ficticiamente, algo así pudiese tener lugar. Entonces, empezaron a soñar. 
A soñar con un mundo mejor donde esa máquina pudiese rectificar todos nuestros errores humanos, que pudiese cambiar muchas cosas que habíamos hecho sin pensar y ahora estábamos pagando por ellas.
Iba pasando el tiempo y la gente se sentía cada vez más atraída por la idea de una máquina del tiempo. En los años 30 soñaban con ella para enmendar los errores financieros y así evitar el crack del '29. En los 50, soñaban con ella para haber evitado las dos Guerras, en los 60, evitar la tensión de aquella interminable Guerra Fría... y así siguieron pasando los años hasta ahora.
Y seguiremos soñando con esa máquina perfecta, que nos lo arregle todo, hasta el fin de nuestros días, porque el ser humano es así, tropieza tres mil veces con la misma piedra, y en vez de aprender de nuestros errores pasados, seguimos cometiéndolos generación tras generación, soñando con esa máquina ficticia, cuando lo que deberíamos hacer es, mirar nuestra historia, ver nuestras guerras, y ver que una tras otra, la situación no cambia, pero nosotros seguimos soñando con la máquina perfecta que nos solucione nuestros desaciertos.


Bien está aprender de nuestros fallos, pero algunos son tan grandes e irrevocables, que mejor que de los nuestros, aprendamos de el de los demás, porque hay errores tan grandes, que cometemos, que por una ridícula decisión equivoca, cambian nuestra vida entera.













¡Ay!, si existiese una máquina del tiempo...



3 de noviembre de 2011

loveless

Olvidar con cada gota un minuto.
Cada trago que va dando es un día menos que recuerda.
No quiere saber donde esta, ni a donde ha ido.
No quiere recordar el pasado
Duele demasiado ver lo que hubo y lo que se ha ido.

Vuelve a ello aun sabiendo que no es sano. Son tan efímeros los momentos de felicidad y tan largas las depresiones. Y dentro del mismo sufrimiento vuelve a deleitarse con minutos de gloria en aquella ya dañada memoria.

El camino esta lleno de fallos, y los fallos se convierten en besos y ello la lleva a la adicción. Quiere dejarlo pero su mano la retiene fuerte y sus ojos inspiran compasión. Se derrite y vuelve a probarlo, una vez más. 
Es débil, aunque irradia fuerza por doquier. La mente no se controla, de los actos no responde, ve el fin y sabe que hay que salir.

Duele un adiós, pero más aun una lágrima por día.

Estoy hablando de la droga mas peligrosa consumida por todos; el amor.

16 de septiembre de 2011

the moonlight clef




Se fue mi musa, y con ella mi inspiración.
Se fue a medianoche, con la luna llena, con el zapatito de cristal en el escalón.
Joven para siempre en la escala del Do,

Se fue llevándose la belleza, prendiéndola en llamas con corcheas y silencios.
Riéndose se fue, sabiendo que era la única capaz de hacernos soñar con el eterno ayer, que un día fuimos.



Se fue para mi, pero ahí joven quedó, entre la clave de sol y la escala del Do.